"Han surgido talleres de costura, orfebrería o bordado que están trabajando para las Fiestas del Escudo"

Antonio Salmerón será el cronista de las fiestas en su sección 'Siente conmigo la Fiesta ( Crónica Apasionada )

Antonio Salmerón con su libro / Soy de Cieza
SOY FESTERO

Es una de esas personas inquietas a las que la 'ciezanía' corre por sus venas. De las que se involucran en decenas de asociaciones y colectivos con el objetivo de hacer realidad pequeñas o grandes ilusiones. Subdirector del Banco Santander en Cieza, es técnico en Turismo; tiene estudios en Magisterio y Filología en la Universidad de Murcia, así como en el Conservatorio Profesional de Música. Cofrade desde que tiene uso de razón en diferentes hermandades, fue miembro de la Coral Ars Nova durante 15 años para acabar siendo su presidente y colabora con la Asociación Pueblo y Arte y el Centro de Estudios Históricos Fray Pascual Salmerón. Antonio Salmerón es una persona conocida y querida en el pueblo, que desde que forma parte de las Fiestas del Escudo, se esmera por potenciar el aspecto cultural de unos festejos que van a más. Desde su columna 'Siente conmigo la Fiesta (Crónica Apasionada)', tratará de difundir las peculiaridades de las Fiestas con crónicas, entrevistas o galerías fotográficas.

Vinculado a las fiestas de Moros y Cristianos de Caravaca de la Cruz por su mujer "no me incorporé a las Fiestas del Escudo hasta que en 2004 dejaron de celebrarse en verano y pasaron al mes de abril. No soporto el calor", cuenta entre risas. Y pronto dio rienda a su pluma y su apuesta por la cultura. Escribió el relato corto 'La Invasión: Nuestra venganza ¡¡¡', que fue publicado en 2009 y de la que se ha representado ya en dos ocasiones. "Queremos seguir haciéndolo cada dos años", apunta. Un relato del que avanza que ya tiene terminada su segunda parte. "La primera cuenta la historia desde el punto de vista del invasor. En esta segunda será desde el invadido y empieza justo donde termina la otra", adelanta con sigilo para no desvelar demasiado. Eso sí, insiste en que "no soy historiador, pero me documento".

Precisamente, este deseo de Antonio Salmerón de fomentar el conocimiento de la historia de Cieza y su cultura es el que le hace sentirse firme frente a las críticas a las Fiestas del Escudo. "Toda crítica bien intencionada es aceptable. Cuando alguien hace algo está expuesto a que expresen su opinión", explica. "Se nos acusa de 'festeros'...Lo somos, y nos sentimos muy orgullosos de ello", sentencia.

Asegura que ya se han compuesto tres o cuatro composiciones musicales específicas para las Fiestas y que fomentan el tejido económico. "Han surgido talleres de costura, orfebrería o bordado que están trabajando para las Fiestas del Escudo. De hecho este año se estrena un traje de desfile hecho en Cieza", señala. Sin embargo, reconoce que este año la crisis pasará factura debido a que "el coste medio de cada festero es de unos 300 euros y, eso se nota para muchos". Aun así, supone que el desfile del domingo será tan multitudinario como de costumbre y que convoque a mucha gente que viene de fuera. Prueba del impacto económico que supone en la localidad es que "ya hay colectivos como los Armaos o los Scouts que montan sus tascas, como en la Feria, para sacar unos ingresos", cuenta Antonio Salmerón.

Reconoce que le gustaría que cada vez más el pueblo conozca y tome como suya las Fiestas del Escudo, que ya se han consolidado. A nivel personal, asegura que "soy feliz en Cieza aunque creo que al pueblo le hace falta que los ciezanos crean ella. Hace falta una escuela de 'ciezanía", comenta. Él aspira a ser vividor... a disfrutar de la vida, de los amigos... De momento vivirá para 'Soy de Cieza' como cronista y espectador excepcional sus Fiestas del Escudo.