La Hontana (Los 'Ejíos')

Antonio Ballesteros Baldrich / Soy de Cieza
CIEZA, PASO A PASO

Vamos a seguir nuestro paseo por Cieza por uno de sus espacios más característicos y desgraciadamente maltratado en los últimos años... la 'Hontana' (los 'Ejíos' en el habla popular ciezano).


La Hontana, en un principio se originaba al inicio de la Cuesta de Cosme, y comprende un tramo de nuestro antiguo entramado urbano que bordeando la meseta sobre la que se asienta la población por la parte del mediodía, desemboca en la 'Erica del Hospicio', asentándose sobre un antiguo muro de contención durante prácticamente todo su recorrido, muro de contención que se realizó para subsanar el desnivel que ocupaban los antiguos ejidos, espacio comunal que rodeaba la antigua villa sobre el que no se podía "sembrar ni edificar por ser lugar donde se suelen reunir los ganados y establecerse las eras" y que ha perdurado como denominación popular también para definir este espacio, 'los Ejíos'. Digo más arriba que en un principio la Hontana se originaba al principio de la Cuesta Cosme, porque en una de las múltiples reorganizaciones del callejero, este primer tramo se integró en el Cantón, con lo que se eliminaba de nuestra calle precisamente el origen y la causa de su nombre (ahora la Hontana comienza en la desembocadura de la calle del Montepío, que curiosamente hasta mediados del siglo XIX se conocía como 'Callejón de la Hontana'). Hontana proviene de 'Fontana', fuente, y precisamente a una fuente se debe el topónimo que nos vamos refiriendo y que comprende un espacio peculiar de nuestra ciudad... "que por su posición elevada posee bonitas vistas y por su exposición al mediodía constituye un confortable paseo de invierno", según poética y bella descripción del ingeniero D. Diego Templado, autor del 'Plan de Ensanche de Cieza' (1926). Esta fuente, origen del nombre, se encontraba bajo un saliente de la sempiterna 'Losa del pueblo' y su modesto caudal fue aprovechado para uso de una almazara o molino de aceite que se encontraba bajo una inmensa casona conocida como 'Casa Grande', espacio que hoy ocupa un recoleto jardín en el que se han aprovechado las piezas más significativos de la antigua almazara ( presa, piedras de molienda) como elementos decorativos. El conjunto de casas, modestas, que rodeaban la 'Casa Grande' se conocía ya a mediados del siglo XVIII, como 'Barrio de la Hontana', y acaso a este barrio se refiera el Catastro de Ensenada en 1756 que nos cita un 'Barrio de San Antón' en Cieza en aquella época, del que no hemos podido determinar su localización.


La almazara ("de dos vigas") estuvo en funcionamiento hasta finales del siglo XIX y era una de las numerosas que existieron en Cieza a lo largo de su historia (Madoz, en su descripción de Cieza en 1850, cita once almazaras) y de las que queda como recuerdo en la actualidad parte de la que se conocía como 'Almazara de los Mateos' que se encontraba en los postigos del antiguo Casino, hoy reproducida en parte en el nivel 0 del Museo de Siyasa, que precisamente se encuentra en el tramo que vamos describiendo. Al hilo de las almazaras, cabe también destacar, que justo debajo de esta, al inicio de la actual calle de San Joaquín, (en lo que hoy es un solar), existió otra almazara, esta conocida como de 'Moxó' y donde curiosamente se ubicó anteriormente a la almazara, la primera fábrica de "mazos" de majar esparto de las que se tienen noticias en Cieza, iniciativa que se debió a un industrial de origen francés, D. Alfonso Brunet en el año 1869.


Pero dejemos las almazaras, que por otra parte, como se ve, fueron elementos muy significativos de la Hontana y sigamos con su descripción... La Hontana consta de una sola acera, la cual está constituida prácticamente por los postigos de las antiguas mansiones que constituyen su calle superior, la de San Sebastián, (postigos que hoy en día se han visto sustituidos por "cocheras"), con lo cual su actividad es prácticamente nula, viéndose reducida a ser una simple vía de servicio, pero que como se dijo al principio, constituye un magnífico paseo y un soberbio mirador de nuestra huerta, con el incomparable telón de fondo del Castillo y la Atalaya, aunque en los últimos años algunas edificaciones de volumen y altura excesiva están ocultando este panorama, por lo que sería conveniente que el Ayuntamiento cuidara más las construcciones de este entorno.


Bajo este paseo, actualmente adoquinado y con una elegante baranda circunvalándolo, se encuentran una serie de casas aisladas que se conocían como 'Casas de la Sociedad' por ser su construcción iniciativa de una entidad, la 'Sociedad Cooperativa Obrera', que se instituyó a finales del siglo XIX y entre cuyas funciones estaba la realización de viviendas para sus asociados, el fracaso de esta, conllevó a que estas casas pasaran a propiedad del Ayuntamiento que las fue vendiendo a diferentes particulares.


Un elemento característico que forma parte de la Hontana, lo constituye una edificación que fue un antiguo hospicio franciscano, edificio del siglo XVII, milagrosamente conservado en la actualidad. "Hospicio"en este caso, viene referido a su acepción de "casa que en algunos pueblos tenían las comunidades religiosas para hospedar a los regulares de su Orden". Se creó en 1664 a partir del legado de una piadosa dama, D ª. Isabel Falcón Agraz, que donó parte de su herencia, entre ella, "unas casas para que sirvieran de posada y habitación a los frailes franciscanos en su tránsito por esta población". Sobre ellas se erigió el hospicio franciscano observante bajo la advocación de la Purísima Concepción, contaba con siete celdas, oratorio privado y una pequeña espadaña con campana, lo habitaban de forma permanente dos frailes sacerdotes y dos legos, a más de un preceptor de gramática.


Al igual que el convento de San Joaquín, el hospicio sería desamortizado en 1836 y expulsados sus religiosos, comprado el edificio y sus anejos por D. Juan de la Peña Angosto que lo convertiría en posada y en su propia morada.


De este antiguo hospicio, destaca en la actualidad la puerta principal (actualmente cerrada por una reja), adintelada, de piedra labrada, sobre la que se apoya un balcón, rodeando al cual un ojo avisado puede detectar unos esgrafiados, que si en el balcón quieren simular sillares, entre el dintel del mismo y el ventanuco que lo cubre nos insinúa una imagen de tracería que nos hace pensar en la intervención de alarifes moriscos o de su influencia en su construcción.


Termina nuestra Hontana en una pequeña plazoleta, hoy día todavía mas pequeña, acoquinada por el monstruoso edificio de la Esquina del Convento, conocida como 'Erica del Hospicio', que proviene también del legado de D ª Isabel, que dejó "la casa que hoy es hospicio y un solar con el nombre de era, que en otro tiempo fue huerto de dicha casa" y que a principios del siglo XX se intentó aprovechar para construir en su espacio el 'Mercado de Abastos' y posteriormente como ampliación de la Esquina del Convento y que al final ha quedado en el modesto rincón que ha llegado hasta nosotros, eso sí, pasando por el cambio de su denominación, pues durante muchos años se conoció como 'Plaza de Manuel de Falla'.